NO PODRÁS ENTENDER

No pude expresar lo que el viento susurraba a mis oídos cuando soplaba las ramas mojadas del invierno en la tarde plomiza de un ocaso.
No puedo murmurar mis sueños mirándote los labios
ni expresar los secretos de mis ojos extraviados en montañas lejanas, cuando mis pies buscan tus huellas tras el laberinto de lunas apagadas.

Pero quizá debí entender que tus deseos se deshilaban como alas heridas sobre las aguas de nuevos horizontes, de nuevas brisas recobrando plumas.
Ya no puedo decir que tu amor y el mío son parte de un espejo, ni podremos mirarnos, los dos, como un reflejo.
Sólo pude cobijarme en tus brazos cansados en una noche contundende de amor, entretejida de paisajes idílicos, junto a un mar con brisa suave como roces de espiga.

Quizá tan soló pueda repetir palabras sin sentido que no te llegarán, que no rozarán tu oido para poder sentir
la brisa de un mar de espumas y el canto de las caracolas.

No podrás entender, ni ver desde mi alma el paisaje de amor con que te quiero.
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