CUANDO CANTAN LOS POETAS

Los murmullos se callan al sentir las presencias
y nos llegan cual agua refrescando la cara
y se acercan las pieles retumbando en silencio
y se calma la angustia al bordearse los sueños.

Perdemos la memoria y así nos deshojamos
desnudando el bosque,
cruzamos laberintos sin saber de oscuridad,
buscamos luz para continuar la odisea y celebrar la hazaña... del amar.

Cantamos a la vida, diciendo no al desamor, a la violencia que incomoda,
Cantamos a la vida como ángeles errabundos
Como parias fomentando mundos con árboles vivientes.

Porque para nosotros no es lejano el amanecer,
Ni la lluvia, ni la tormenta, ni el sueño,
Ni el viento que al pasar nos roza, ni la muerte del sol en el ocaso.

Porque somos la noche desprendida tornándose en palabras,
Bellísimas palabras envueltas de deseos.

Palabras silenciosas que dejan huella de ausencia,
como un aliento que nos llega haciendo comprender una caricia traída por el viento,

Palabras que transforman dulces alegrías escondidas
en retoños de lo que fuera un árbol mustio,
Palabras de esperanza,
Palabras que son un sueño y sueños que en palabras
nos entretienen el alma.

Y Cuando las palabras se manchan de natura
con el follaje de ramas y de pájaros,
cuando se llenan de huellas y de rumbos
perdidas buscando un horizonte,
se vuelven alma... tornada en escritura.

Cuando me pierdo hasta encontrarme
mi alma se llena del abismo,
te busca en espirales y brotan las palabras.

Y las miro saliendo de mis manos
cubiertas del amor más grande y bello
nacidas de un silencio en atropello
como semillas del amor con que se ama.

Y se vuelven eco buscando la sonrisa
y te miran de lejos sin mirarte
y se llenan de amor solo al desearte
para no fenecer en las cenizas.

Y vuelan buscando abrir las puertas,
se vuelven árbol, camino y agua,
luz amanecer de aurora
y cerrando los ojos no ven pasar las horas
al saberte que estás y para siempre.
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