Me iré cuando duermas en ese invierno frío,
cuando la niebla tapice tus ventanas
negándole a tus ojos mi tristeza de un adiós sin palabras en esa madrugada.
Antes que el nuevo amanecer muestre mi cara plasmada de unas ansias que no escondo
surcada del dolor más hondo
de no tener el mismo amor con que te amaba.
1 comentarios:
Mi querido Gerardo: Son increiblemente bellos.
Mil besos y mil rosas.
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